Archivo mensual: octubre 2015

PSG 0 – 0 Real Madrid.

Se abre el telón y aparece un jugador lesionado del Madrid viendo imágenes del desembarco de Normandía, mientras se pregunta “¿cómo pudieron hacerlo?”  Benítez pide limosna en el metro agitando sobras chinescas de Bale y Rebaño magnánimo le echa un par de euros, le ha entretenido toda la semana. Ramos taconea y Cristiano pregunta al espejo quién es la más guapa del reino. De fondo se oyen los aplausos diferidos del Bernabéu a Raúl como si fuera una tormenta que asoma a lo lejos. Twitter es una fiesta. Gafebernabéu desparrama secretos de Estado por dm y gracias a Twitterófilo la cara de Kroos crea aversión a 6 de cada 10 varones heterosexuales. La Real Sociedad nos privó de un duelo Verratti – Illarra. Al ajustar el telescopio espacial, al lado de la bandera americana, había un mensaje escrito en la arena “partidazo de Verratti”, el mensaje se leía desde el Aneto. Estos croatas, ¿son hombres de verdad? Florentino, el mejor presidente de la transición y el peor en democracia. Cada parada de Keylor es una bofetada a Ramsés y otra al Panettone italiano, ése que ganó la décima hace seis o siete años. “¿A qué juega el Madrid?” pregunta mi padre al otro lado del teléfono, como si quisiera confesarme. “Pero a mi qué coño me cuentas, papá. Dos cosas de las que no quiero respuesta en vida, la existencia de dios y a qué juega del Madrid.” ¿Estará la respuesta a ambas cuestiones relacionada? Que salga Jesé y despeje la duda, suéltate el pelo, quítate el velo, retira la sangre del himen europeo, que luego se seca y queda cerco. en definitiva, haz como Isco, coño. Juega uno que se llama Lucas, el nombre de moda en Francia, y si no, por qué esos de París que van de nuevos ricos tienen uno en el banquillo. Cuando el aplicado Soldado Lucas vuelva de la ciudad de la luz podrá decir a su tía que el mismo día jugó un partido y corrió una media maratón.

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En París es el mundo al revés. Ramos filtra al pié y entre líneas su primer balón y Marcelo se deshace de él con una patada al aire. Twiterfofilo, que arrastra fatiga crónica desde hace seis meses presiona como si fuera delantero en un equipo de fútbol sala. Al final el PSG se dio cuenta de alguna forma de la grandeza del Madrid y dio dos pasos atrás. ¿Sería el uniforme, que desde lejos parece blanco entero? ¿Estarían maquinando los jugadores cómo van a congeniar juntos Cristiano e Ibrahimovic el año que viene? Lo único claro es que la calma era el balón y con el balón, como el Verbo que es Dios y con Dios. Los dos equipos presionaban tras su pérdida de pelota y los últimos metros eran para velocistas. Keylor Navas no es el mejor portero del mundo porque lo he leído en twitter, pero se mueve en el área como si estuviera fuera, intenta anticipar cada movimiento rival, está conectado al partido y no se limita a rebotar balones como si fuera una pared. El Madrid terminó por llegar gracias a Jesé, al que le faltan partidos y le sobran pensamientos por metro recorrido y Marcelo, jugador indefinible. Jesé tiene el potencial de Cristiano y las rodillas de Alfonso Pérez, no se sabe si con media ponderada le dará para aprobar. En junio hablamos. No es el único que no sabe quién es: Danilo tiene el aroma de Cafú y la silueta de Claudemir Vítor, pero creo que podremos hacer algo con él.  A todo esto, el Madrid jugó bien. Correcto atrás, preparado en el medio, y demasiado acelerado al final, era inevitable, llovía y jugaba Cristiano.

“Pero dime hijo, ¿entonces Isco es bueno?” continúa mi padre con la mandanga. “Pues claro”, dice Alfonso, “con 23 años Benzema no tenía muebles en su casa de Madrid” A la izquierda de dios está Sarkozy, el Aznar de Francia, sólo que en vez de dormir con Botella lo hace con la Bruni. Casemiro es un troncazo en el buen sentido del término, porque tiene personalidad, no le asusta pegar ni fallar, y remienda costuras ajenas con la efectividad de mi abuela y la decisión de un general en guerra. ¿E Ibrahimovic qué? Nada, no le hagas ni puto caso, en Europa es Higuaín con un poco más de carisma.   Partidazo y punto importantísimo de París. El 0-0 es un resultado muy infravalorado y a la vez muy agradecido. Como sabemos que no ha habido goles, en los resúmenes de TV podemos estar atentos a los movimientos de los jugadores sin el balón, entretenernos congelando imágenes del partido, dibujar líneas entre los jugadores y crear mapas de calor para hacernos los entendidos en la oficina al día siguiente; las estadísticas están pasadísimas de moda.

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Archivado bajo realmadrid2015-2016